martes, 7 de junio de 2011

Algunas personas “aman demasiado”, a veces a tal punto que dan todo quedándose con una amarga sensación de vacío.En estas parejas suele pasar que se borran las diferencias entre ambos, mimetizándose, comenzando a establecerse un vínculo donde cada uno tendría que colmar todas las necesidades y deseos del otro.
El riesgo es que el otro se vuelva tan importante que no se pueda “vivir sin él o ella”, o mejor dicho, que su ausencia (aunque sea temporaria) produzca mucha angustia y sensación de abandono. Es común ver que en estas relaciones hay cierta dependencia precisando implementar distintas maneras para disimular la distancia, por ejemplo: llamarse varias veces al día, hacerse regalos (cartas, caramelos, detalles), hacer las mismas actividades, ¿compartir todo? o ¿imposibilidad de despegarse?
Esto que pareciera normal en una primera etapa del enamoramiento, puede volverse un problema en otros momentos de la relación.

1 comentario:

  1. María, este texto está muy bien, pero acostúmbrate a poner la cita del autor cuando copies algo ;)

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